Seguro que alguna vez te has hecho esta pregunta: ¿Qué pasa con la electricidad que producen las placas solares cuando es de noche? ¿O con la de los aerogeneradores cuando el viento sigue soplando?

Hasta ahora, gran parte de esa energía limpia se perdía porque la red eléctrica no tenía dónde guardarla. Sin embargo, esto está cambiando de forma radical. Las previsiones actuales apuntan a un aumento constante de la demanda de electricidad en el futuro, debido a la progresiva electrificación de la economía. De ahí nace la necesidad crítica de almacenar la energía producida por fuentes renovables para dar respuesta a ese consumo creciente. La reciente inauguración de la mayor batería de energía de España en el complejo de Campo Arañuelo (Cáceres) es el ejemplo perfecto de que el futuro de la energía ya no es solo producirla, sino saber guardarla.

Batería de almacenamiento energético BESS de Iberdrola en Campo Arañuelo

¿Qué son los sistemas BESS y por qué todo el mundo habla de ellos?

En el sector energético se utiliza mucho el término BESS (siglas en inglés de Battery Energy Storage System, que se traduce como Sistema de Almacenamiento de Energía por Baterías).

Para entenderlo de forma sencilla: un BESS es como el powerbank o la batería externa que usas para el móvil, pero a escala gigante, del tamaño de contenedores de barco.

Su funcionamiento es muy intuitivo:

  • Cuando sobra: En las horas centrales del día, cuando hay mucho sol y las fábricas o casas no consumen toda la luz que se produce, estas baterías gigantes absorben el exceso.
  • Cuando falta: Por la noche, o en los días nublados y sin viento, la batería suelta esa electricidad acumulada a la red. Así, tú puedes encender la televisión con energía limpia a las diez de la noche.

El caso de Campo Arañuelo: Una súper batería en Extremadura

La nueva instalación de Campo Arañuelo ha sido construida y puesta en marcha por Iberdrola, y cuenta con una capacidad de 120 MWh (megavatios-hora). Para que nos hagamos una idea de lo que significa esta cifra sin entrar en tecnicismos matemáticos, esa capacidad permite abastecer a miles de hogares durante las horas en las que el sol ya se ha escondido.

Este proyecto de Iberdrola demuestra que las plantas solares ya no están «solas», sino que empiezan a funcionar de forma híbrida: paneles para producir la luz y baterías al lado para guardarla cuando más se necesita.

Las diferentes formas de guardar energía en el mundo

Las baterías como las de Cáceres son el futuro a corto plazo, pero no son la única forma que existe para almacenar electricidad a lo grande. El grupo Iberdrola lidera este cambio a nivel internacional utilizando dos grandes estrategias:

1. Las baterías gigantes de litio (Sistemas BESS): El caso de Campo Arañuelo y Whitelee (Escocia)

Se trata exactamente de la misma tecnología de almacenamiento electroquímico. Iberdrola utiliza estas baterías de litio gigantes tanto para la energía solar como para la eólica:

  • Campo Arañuelo (Cáceres): Esta nueva instalación ha sido construida y puesta en marcha por Iberdrola, y cuenta con una capacidad de 120 MWh (megavatios-hora). Para que nos hagamos una idea de lo que significa esta cifra sin entrar en tecnicismos matemáticos, esa capacidad permite abastecer a miles de hogares durante las horas en las que el sol ya se ha escondido. Este proyecto demuestra que las plantas solares ya no están «solas», sino que empiezan a funcionar de forma híbrida: paneles para producir la luz y baterías al lado para guardarla cuando más se necesita.
  • Whitelee (Escocia): Fuera de España, una de las instalaciones más conocidas del grupo opera con esta misma tecnología a través de su filial británica. Está instalada junto al mayor parque de aerogeneradores del Reino Unido y es capaz de cargarse por completo en solo una hora para asegurar que la ciudad de Glasgow tenga luz limpia incluso cuando el viento para.

2. Las «Gigabaterías» de agua (El bombeo hidroeléctrico)

Aunque los sistemas BESS de litio están de moda, la forma más grande y tradicional de guardar energía es usando el agua y la gravedad a través de centrales de bombeo. Iberdrola cuenta con dos de los ejemplos más espectaculares de Europa:

  • Cortes-La Muela (Valencia): Esta central propiedad de Iberdrola es considerada la mayor de este tipo en Europa continental. Funciona con dos embalses a diferentes alturas: cuando sobra energía en la red, Iberdrola la usa para bombear agua hacia el embalse alto. Cuando la demanda se dispara, el agua se deja caer para generar electricidad al instante, funcionando como un gigantesco salvavidas energético para millones de hogares.
  • Gigabatería de Tâmega (Portugal): Es uno de los mayores proyectos energéticos de Iberdrola en la última década en suelo europeo. Con una inversión superior a los 1.500 millones de euros, este macrocomplejo hidroeléctrico suma tres centrales capaces de almacenar y liberar energía de forma masiva para dar estabilidad a toda la península.

En resumen: ¿Por qué esto nos importa a todos?

Aprender a guardar la energía es el paso definitivo para que los países dejen de depender del gas o del carbón. Proyectos como los que está desarrollando Iberdrola consiguen que la energía verde sea constante, lo que ayuda a evitar que la luz suba de precio en las horas puntas y nos asegura un futuro mucho más limpio y sostenible.