El sistema eléctrico español ha alcanzado un hito histórico. Durante el primer tramo de este año, las fuentes de energía renovable han superado la barrera del 60% en el mix de generación eléctrica nacional, marcando el mejor arranque de su historia en el país. Este avance constata que la transición ecológica no es una proyección a futuro, sino una realidad estructural de nuestra red.

La aceleración de los proyectos de hibridación (que combinan tecnología solar fotovoltaica y eólica en una misma instalación) y las condiciones climatológicas favorables han permitido que más de la mitad de la luz consumida en la península sea de origen limpio. Como contrapartida directa, la producción de las centrales térmicas de gas ha caído un 2,4% de media diaria, aliviando la dependencia de los combustibles fósiles y reduciendo la exposición del mercado mayorista a la volatilidad internacional.

«El gran reto del sector ya no es instalar más potencia, sino transformar la infraestructura en una red inteligente capaz de almacenar los excedentes», apuntan analistas del sector.

Para profundizar en estas métricas de generación y almacenamiento, puedes consultar el último balance sectorial en la web oficial de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).