Mientras la burocracia del reporte se relaja, la exigencia técnica en la transición energética se endurece. La reciente publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea de la corrección de errores para la Directiva de Energías Renovables (RED III) (CELEX:32023L2413R(05)) ha obligado a revisar los proyectos energéticos e industriales en fase de planificación.
El objetivo del 42,5% para 2030 sigue en pie, pero con reglas más estrictas
La RED III exige que el 42,5% del consumo final bruto de energía en la UE provenga de fuentes renovables para el año 2030, con la aspiración indicativa de alcanzar el 45%. Sin embargo, los ajustes técnicos introducidos corrigen vacíos legales y errores de redacción críticos en torno a:
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Criterios de sostenibilidad de la biomasa: Se endurecen los requisitos de origen forestal para que la energía térmica generada con madera sea considerada neutral en carbono.
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Combustibles Renovables de Origen No Biológico (RFNBO): Se detallan con precisión matemática las fórmulas para certificar que el hidrógeno verde y sus derivados cumplen realmente con la correlación temporal y geográfica exigida por Bruselas.
Cualquier proyecto de descarbonización industrial que se diseñe sin tener en cuenta estas precisiones técnicas corre el riesgo de no ser elegible para recibir fondos europeos o de perder las garantías de origen en futuras auditorías ambientales.