Moverse en coche eléctrico es significativamente más económico que utilizar un modelo térmico equivalente. La brecha financiera entre la movilidad cero emisiones y los motores de combustión continúa ampliándose en el mercado europeo, favorecida por la volatilidad del precio de los carburantes y el abaratamiento progresivo de la tecnología de almacenamiento energético.

Un coste de uso un 33% menor en la Unión Europea

De acuerdo con el informe EV Transition Check publicado por el International Council on Clean Transportation (ICCT), el coste de la energía para circular con un vehículo eléctrico de batería (BEV) fue de media un 33% inferior al de un coche de gasolina equivalente dentro de la Unión Europea.

Esta diferencia responde al coste estricto por kilómetro recorrido al comparar la recarga eléctrica (combinando punto privado y público) con el repostaje de combustible fósil. Además, la tendencia al alza del petróleo ha incrementado el gasto de los automóviles de combustión entre un 12% y un 36%, mientras que la tarifa energética para los eléctricos se ha mantenido en niveles estables.

Recarga privada frente a infraestructura pública

El margen de ahorro depende en gran medida del lugar de carga:

  • Punto doméstico: Representa la opción más rentable, maximizando la eficiencia energética del motor eléctrico.

  • Red pública de recarga: Las tarifas medias en corriente alterna (0,50 €/kWh) y en corriente continua de alta potencia (0,62 €/kWh) duplican el precio del kwh residencial. Aun dependiendo únicamente de la red pública, circular en eléctrico sigue siendo más económico, aunque el margen de ahorro se reduce.

Paridad de precio en la compra de segmentos superiores

El desembolso inicial ha funcionado históricamente como la principal barrera de entrada para la adopción de la electromovilidad. Sin embargo, el análisis de mercado refleja cambios significativos en las distintas categorías de vehículos:

  1. Gama media, media-alta y lujo: Los modelos eléctricos ya han alcanzado la paridad de precio inicial con sus equivalentes de gasolina y diésel.

  2. Segmentos urbanos y compactos: Persiste una brecha económica a favor de la combustión tradicional, aunque la oferta de utilitarios eléctricos de precio reducido continúa expandiéndose.

Caída en el coste de las baterías y mayor autonomía

La evolución técnica e industrial de la cadena de suministro ha acelerado la competitividad de los vehículos eléctricos:

  • Abaratamiento de baterías: El coste global de los paquetes de baterías ajustado a la inflación experimentó un descenso cercano al 35% en el período de cinco años analizado.

  • Ajuste de precios: En mercados de referencia europeos como Alemania, el precio final ajustado de los vehículos eléctricos cayó aproximadamente un 18%, en contraste con el aumento del 2% en los modelos térmicos.

  • Incremento de prestaciones: La autonomía media de las baterías ha crecido un 30%, al tiempo que el catálogo de modelos disponibles en el mercado se ha cuadruplicado, aumentando la competencia en rangos de precio por debajo de los 30.000 euros.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Resulta más rentable un coche eléctrico si no se dispone de garaje propio?

Sí, aunque el ahorro es menor. Incluso utilizando exclusivamente la infraestructura de recarga pública rápida o ultrarrápida, el coste por kilómetro resulta inferior al de un modelo de gasolina, gracias a la mayor eficiencia energética del motor eléctrico.

¿En qué segmentos existe ya paridad de precio de compra?

La paridad en el precio de adquisición se da en los vehículos de tamaño medio, medio-alto y de gama alta o lujo. En los segmentos utilitarios y compactos urbanos, los modelos de combustión aún mantienen un precio de venta inicial más bajo.