En determinados vehículos, el mando del aire acondicionado puede combinarse con el botón de recirculación para activar o desactivar la deshumidificación automática. No funciona en todos los coches ni basta con presionar únicamente el A/C.
El botón A/C del coche parece tener una función bastante evidente: encender o apagar el aire acondicionado. Sin embargo, en determinados modelos también interviene en una combinación que permite modificar el funcionamiento automático de la ventilación y reducir la posibilidad de que se empañen los cristales.
El procedimiento no consiste en mantener pulsado únicamente el A/C. Según los manuales de algunos vehículos de Hyundai y Kia, primero hay que seleccionar la salida de aire dirigida hacia la cara. A continuación, se mantiene apretado el botón A/C mientras se pulsa cinco veces seguidas el mando de entrada o recirculación del aire.
Si el vehículo admite esta combinación, el indicador del botón de recirculación comenzará a parpadear. En los modelos descritos por Hyundai en su manual oficial, seis parpadeos indican que la deshumidificación automática ha quedado activada, mientras que tres señalan que se ha desactivado.
Kia recoge una operación prácticamente idéntica en algunos de sus manuales de climatización automática. En los vehículos más recientes, esta función también puede controlarse desde la pantalla del coche, entrando en los ajustes de climatización, ventilación automática y deshumidificación.
Qué ocurre después de pulsar los botones
La combinación sirve para conectar o desconectar la deshumidificación automática. Cuando está activada, el sistema evita que el coche permanezca indefinidamente en modo de recirculación. Después de un tiempo que puede variar entre cinco y treinta minutos, dependiendo de la temperatura exterior, el vehículo cambia por sí solo a la entrada de aire fresco.
La recirculación impide temporalmente que entre aire del exterior y vuelve a utilizar el que ya está dentro del habitáculo. Esto permite enfriar el coche con mayor rapidez, ya que el sistema trabaja sobre un aire que ha comenzado a bajar de temperatura. También resulta útil al atravesar un túnel o circular detrás de un vehículo que desprende humo.
Mantenerla conectada demasiado tiempo tiene una consecuencia menos conocida. La respiración de los ocupantes aumenta progresivamente la humedad interior y puede favorecer la aparición de vaho en el parabrisas y las ventanillas. La deshumidificación automática interrumpe la recirculación precisamente para renovar el aire y ayudar a conservar la visibilidad.
Por ese motivo, desactivar esta función sin saber qué hace no siempre es una buena idea. Puede permitir mantener la recirculación durante más tiempo, pero también elimina una ayuda concebida para impedir que los cristales se empañen.
El aire acondicionado también se utiliza en invierno
Las siglas A/C no están asociadas exclusivamente al frío. El sistema también retira humedad del aire, por lo que puede utilizarse junto con la calefacción para desempañar el parabrisas. El aire sale caliente, pero llega al cristal con menos humedad y elimina antes la condensación.
La Dirección General de Tráfico advierte de que mantener continuamente activada la recirculación favorece que los cristales se empañen. También recomienda utilizar el modo automático cuando el vehículo lo incorpore, ya que permite regular de forma más homogénea el caudal, la temperatura y la entrada de aire.
La combinación de botones no es universal. Puede funcionar en un modelo y no existir en otro de la misma marca, dependiendo del año de fabricación, el equipamiento y el tipo de climatizador. En algunos automóviles, el procedimiento también cambia o se sustituye por una opción dentro del sistema multimedia.
Antes de intentarlo, conviene consultar el manual y buscar expresiones como “deshumidificación automática”, “ventilación automática” o “lógica de desempañado”. Si el fabricante no menciona la combinación, pulsar repetidamente los mandos puede no producir ningún resultado o modificar un ajuste diferente.
La pista definitiva está en los parpadeos del indicador. Si el coche responde como explica su manual, la configuración habrá cambiado. Si no ocurre nada, el botón A/C seguirá haciendo exactamente lo de siempre: conectar el aire acondicionado y contemplar con absoluta indiferencia nuestros intentos por descubrirle una función secreta.