La sequía hace mella en las renovables españolas, cuya producción registra su peor dato desde 2012

Enero 17, 2018 - Noticia publicada en Renovables

  • Imagen de La sequía hace mella en las renovables españolas, cuya producción registra su peor dato desde 2012

La ausencia de precipitaciones que marcó el devenir de 2017 en España no sólo nos ha hecho mirar constantemente al cielo, preocupados por las reservas hídricas, también ha incidido notablemente en la producción energética de nuestro país.

Las renovables, cuyo peso en el mix seguía, por norma, una tendencia positiva, tropezaron en 2017 y arrojaron su peor cifra de los últimos cinco años, según el avance del informe del sistema eléctrico español de Red Eléctrica de España (REE).

 

Como es habitual, la nuclear se mantuvo como la fuente energética que cubrió un mayor porcentaje de la demanda eléctrica peninsular, concretamente un 21,5% del total, si bien el conjunto de las no contaminantes superó con creces esta cifra y se aupó hasta el 33,3%. Sin embargo este dato, a priori positivo, palidece en comparación con el 40,8% que se anotaron en 2016.

 

La pérdida de fuelle 'verde' se debió, fundamentalmente, a la aguda sequía que castigó a nuestro país. REE apunta que, por ese motivo, la producción hidráulica registró una caída del 48,4% respecto al año pasado y sólo pudo hacer frente al 7% de la demanda peninsular, la mitad que en 2016. También disminuyó un 1,6% la generación de la eólica, aunque se mantuvo como la segunda fuente que más aportó (18,2%).

 

Para suplir la cuota perdida de las renovables, se recurrió tanto al carbón -que representó un 17%, tres puntos porcentuales más que en el ejercicio anterior- , como a los ciclos combinados -13,9% frente al 10,2% de 2016-. Como consecuencia, aumentaron las emisiones de CO2 derivadas de la generación eléctrica.

 

Por otra parte, y por segundo año consecutivo, España vio de nuevo cómo decrecía la potencia instalada. Nuestro país cerró 2017 con 104.517 megavatios (MW), un 0,6% menos que en 2016, un descenso debido, sobre todo, al cierre de Santa María de Garoña ya que la variación en las otras fuentes ha sido "nula o poco significativa". A pesar de permanecer inactiva desde hace un lustro, la central nuclear burgalesa sumaba 455 MW al parque generador español.

 

En cuanto a la demanda de energía en la península, continuó al alza. Creció un 1,2%, hasta los 253.082 gigavatios hora (GWh), una tendencia que se inició en 2015, tras acumular cuatro años de descensos. Además, este porcentaje sube hasta el 1,7% una vez corregidos los efecto de laboralidad y temperatura, según los datos del operador. Por otra parte, las importaciones de energía cubrieron cerca del 4% de la demanda peninsular.

Tags: renovables